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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

viernes, 27 de junio de 2008

LA SIN RAZÓN

Si con la gallardía y ardor con que defendiste la sin razón de tus pupilas afectivas
Nos hubieras defendido, a nosotras de las sin razones embestidas.
De pétalos de rosas, alfombraríamos los caminos, que transitan tus plantas en la vida.

Si hubieses puesto, tanta pasión para cubrirnos, para que no nos tocaran las mentiras vertidas en nuestro entrono, como lo expresas en lo que no sabes que defiendes por segaros sin razones manifiestas, mi corazón te estaría eternamente agradecido.

Si la furia vertida a favor de quienes suplieron tu familia la hubieses puesto manifiesta para alejar de nuestra persona tantas desventuras dolorosas siendo guardián y escudero de nuestras personas. Serias el príncipe de los cuentos de mi vida.

Si la fraternidad que pides, para quienes defiendes sin sentido, por no saber, que en realidad, protección se brinda a quien defiendes de lo exigido, y esa fraternidad la aplicaras con nosotras, serias de mi ser el fratelo consentido.

Si el salario que defiendes para los alimentos de esas personas, lo hubieras defendido para mi persona en las labores de mi vida, con la misma pasión vertida.
Serias el mejor hombre que existiera en el transcurso de mi vida.

Si hubieses respetado a los tuyos, como quieres que se te respete y pides para los otros aun sin razones reales siendo imaginarias y entretejidas, por mentes confusas e inhibidas que solo saben de embestidas. Hoy serias el ser perfecto en la cordura y la justicia.

Si hubieses sido mi caballero de espada flamígera, que limpiaba de sombras y embestidas mi camino junto al tuyo con respeto y gallardía.
Sembraría tu camino de flores y armonía entregándote mi vida.

Florece la sin razón... para confundir al caballero con luces de destellos centellantes, que dejan ciego al guerrero... luchando con molinos de viento como don Quijote, sin ver los hechos internos no trabajados en la infancia y en su momento.

Sacando furias como vientos, con gritos y destemplo, como si se le estuviese golpeado cuando era aun pequeño... creyendo que el yama y el niyama lleva, cuando grita aun en el lugar de respeto. ¡Cuánta ceguera, lleva consigo el caballero dentro! Por entrar a defender lo que sabe... por puro cuento, sin enterarse de los reales hechos.


Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora
13 de abril de 2008