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Soy una persona inquieta, que ama la vida en toda su extensión de la palabra y disfruta escribiendo lo que percibe de ella, saboreando cada palmo de lo vivido. soy terapeuta holistico.

lunes, 1 de septiembre de 2008

DOS MUNDOS DOS ESFERAS

Analizando un poco el caso de la tan llevada y traída infidelidad del hombre con la mujer. Aunque este no podría ser infiel sin que las mujeres se prestan a ello o algunos que la hacen de mujer. Es sumamente racional y comprensible su comportamiento, ya que existen una cultura dual entre hombre-mujer se proyecta de la forma cultural con que se ha educados a ambos en este bendito vaivén de la vida.

¿Que ha pasado en nuestro bagaje cultural de las sociedades, que existen en el momento (al menos en el mundo occidental en el que me desenvuelvo)? Muy simple de entender, al hombre se le educa para no ser fiel y no tolerar la infidelidad femenina hacia él. A la dama se le educa para ser fiel y buscar a un caballero fiel y hasta que la muerte los separe. Incompatibilidad desde ahí, desde el comienzo, dos caminos trazados de antemano en el caminar de ambos donde no se tocan el uno con el otro. Entonces como hacer vida feliz y caminar juntos si sus caminos son paralelos y antagonicos.

Dos esferas diferentes buscando lo que no existe. Y esto me recuerda los versos de Sor Juana Inés de la Crus donde dice

“Hombres necios que acusáis
A la mujer sin razón
Sin ver que sois la ocasión
De lo mismo que culpáis:

Si con ansia sin igual
Solicitáis su desdén,
¿Por qué queréis que obren bien
Si las incitáis al mal”...”


En estos versos vemos claramente como existen dos culturas queriendo encajar una sin ver la otra. Hombres buscando la fidelidad de sus damas, y a su ves buscando la que no les pertenece para que quien sea infiel sea la del otro más no la suya.
Y mujeres buscando la fidelidad de su consorte, que jamás ni por asomo se le inculco tal aspecto. Al contrario la cultura circundante siempre le hizo saber al hombre, que le era natural el no ser fiel, pero que no era natural que le lo fueran infiel. Y ahí tenemos dos esferas al igual que nuestros dos hemisferios cerebrales sin ponerse de acuerdo en la existencia. Tratando de encajar el uno en el otro pero sin ceder terreno. Arrastrando paradigmas ancestrales, que no le permiten ser feliz. Pues es raro que un hombre acepte ser feliz si su dama le pone los que usted ya sabe. Y no conozco a ninguna mujer que exprese ser feliz viendo a su amor siéndole infiel (al menos las que yo conozco), pero si he visto hombres con do o tres relaciones formales y todavía teniendo relación genital con quien se les atraviese por enfrente, sintiendo que viven la vida en forma normal, pero reconociendo que no aceptarían que sus compañeras oficiales le hicieran lo mismo.

Decía uno de mis maestro cuando estaba estudiando para terapeuta, que un día cierto paciente suyo le llego muy abatido porque su mujer lo había puesto en ridículo en su pueblo. Él alegaba que cuando él cojia (ponía el cuerno, era infiel) no se iba de la casa, siempre volvía, y que su mujer se había ido. Que, que trabajo le costaba haber cojido y regresar (Su amor propio estaba herido) . Eso si, a él le festejaban sus amigos sus peripecias, pero a su pareja todos se la censuraron y además le dejaba a él en ridículo y su hombría quedaba deshecha.

Volvemos a lo mismo dos esferas, dos mundos tratando de convivir en conjunto sin ver y reestructurar su bagaje cultural rompiendo los paradigmas que les ciega.

Si queremos un mundo más feliz se tendrá que romper con culturas caducas y comenzar a reeducarse en un nuevo modo de vivir con estructuras similares tanto para la dama como para el caballero. Que no queden uno a cada lado del río de la vida soñando con algo que el otro u otra ni remotamente tienen ni idea de que se espera de él o élla.
Según mi maestro cuando la mujer se entrega es porque ya involucro el corazo (al menos la mayoría de las mujeres así actúan) mientras que el hombre puede involucrar solo su cuerpo y por eso vuelve a donde si tiene puesto el corazón. Pero cuando su dama lo hace es que ya se llevo también el corazón y por eso ya no vuelve.

Tendremos que tender un puente entre la cultura del hombre y la cultura de la mujer.
Para lograr una sociedad más feliz y núcleos familiares con mayor solidez, que permitan el crecimiento equilibrado de las nuevas generaciones, ahorrándose sinsabores y dineros en psiquiatras y terapeutas como yo, etc.

Querido lector no me creas lo que aquí digo, pues existen dos posiciones muy cómodas en el ser humano para no involucrarse en los asuntos de la vida en una forma responsable de su parte. Una posición es el aceptar todo para no trabajar, eso le permite responsabilizar a los otros a l ver si existe equivocación en lo que se plantea. La otra posición es negar todo a priori, que también es muy cómoda esa posición pues evita que se haga él, responsable de sus propias ideas y decisiones. Total el responsable es el otro.
Así que te pido, que sólo lo medites un poco y veas que tanto de esto es lo que para tí si es y lo demás has de cuenta que no se leyó. O no existe. Pues solo existe lo que tú veas y sientas y sea capaz de afrontar con responsabilidad propia.

Celia Rivera Gutiérrez
Cd. Obregón Sonora México
Septiembre 1 del 2008

9 comentarios:

Gustavo dijo...

Tema muy polémico el que tocas y que enfocas acertadamente desde varios ángulos. En verdad hay paradigmas sociales y culturales que de alguna forma se están moviendo con los tiempos, pero que en nada van a cambiar el hecho. El hecho es que ni hombres ni mujeres aceptan la infidelidad de su pareja, incluyendo aquellos que la practican. Así que pienso que no es una cuestión de género sino en particular de la moral de cada quien sin importar si es hombre o mujer.

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Así es señor, la infidelidad es de ambos lados, solo que un lado un tanto enmascarada por ser reprimida y mal vista, y al otro lado un tanto descarada. Porque en una parte es aceptada como lo más normal y en la otra parte no. Pero eso no quita que se de de ambos lados. Pues sino ¿con quien se daría la infidelidad sino es con la mujer del otro y el otro con la suya (es un decir)?. Ahora al decir que cambiar los paradigmas no quiere decir que para que se acepte abiertamente también en la mujer, sino más bien para comenzar a inculcar a los hombrecitos desde pequeños, que no son más hombres por tener más mujeres, sino por la capacidad de respuesta a sus compromisos hechos en la vida sin importar de que índole se traten. Y educar a las mujercitas fuera de esa caja de cristal en que se les enseña cuentos de hadas con respecto a su príncipe azul, y ser más realistas. Sería un error, que se les inculque a las damas el asumir con naturalidad las equivocaciones de los hombres. Y sí, se esta dando, muchas mujeres están copiando los hábitos de los hombres para no sentirse menos. Y no se trata de eso, sino de ser cada día mejor mujeres, e igualarse sin dejar de ser mujeres suaves y finas. Tarea difícil para ambos. Pero te preguntaré ¿ tú, a tus hijos les enseñas a ser veraces y respetuosos con la mujeres o les dice que para se más hombres tienen que tener varias?. Por lo que te conozco se que les enseñas eso que llamaste principios.

Carol dijo...

Es cierto que la concepción social del tema está decantada ostentosamente hacia un lado, pero no por ello debemos conformarnos con seguir así por siempre. Yo siempre opino que la meta de uno mismo tiene que ser la felicidad siempre y cuando la felicidad ropia no intervenga en el camno de la felicidad colectiva o la felicidad de otro. De modo que ser infel por una, otra o ambas partes no conlleva a ningun tipo de logro pues puedes ser feliz un tiempo hasta que te das cuenta que haces infeliz a otros. Y eso, a la larga, siempre acaba afectando por muy pocos sentimientos que uno se jcte de tener cuando hieres a alguien tarde o temprano acabas sintiendolo. El caso, es que socialmente el hombre siempre ha sido mejor considerado y se le ha permitido más que a la mujer. Por ejemplo, un hombre libre que tiene un harén entero a sus pies, es un Don Juan, un conquistador. Sin embargo una mujer que haga lo mismo es tachada con infinidad de nombres vulgares... Una vez se me ocurrió hacerle notar eso a un muchacho de un pueblo cercano al mío que se jacta de su gran éxito entre las mujeres. La lástima fue que también se trata de un chico de mente cerrada, egolatra y encantado de haberse conocido así que gasté tiempo y saliva y me medio convencí que aunque uno no quiera hay cosas que, por culpa de la sociedad antigua, hoy por hoy siguen sin cambiar del todo. Lo que no deja de ser tirste, pues dicen que el siglo XXI es el siglo de los cambios...

lucia v. dijo...

Totalmente cierto mi querida Celia,!!!!!!!!
Besos!!!!
lucia.

Mario dijo...

lamentablemente es una realidad, como bien lo dices es cuestion de enfocar la educacion que recibimos pero... que dificil!!!!! no brindo mi apoyo a la infidelidad pero si no existiera y con la carencia de valores de los que hoy gozamos... cuantos llegaran realmente a valorar a su pareja.... sino a traves de este paradigma, es verdad suena a que necesitamos de "un empujon" por asi decirlo .... para poder entender que necesitamos valorar mas a quien compañia nos hace en un noviazgo o a quien por leyes convive con nosotros...

es un poco polemico el tema, como bien dice gustavo.. sin embargo esta en nosotros mismos y en saber lo que queremos realmente para darle un valor acertado a la infidelidad...

saludos

JAVIER AKERMAN dijo...

El tema es para diseccionar y analizar desde muchos puntos de vista. ¿Somos genéticamente infieles los hombres pero monógamos por cultura y socialización?
Pero no hay que poner sexo a la infidelidad, pues es sabido (y estudios lo demuestran) que la mujer puede serlo tanto como el hombre, aunque por motivos (si se puede hablar de motivos) distintos.
Un post para reflexionar.
Un cordial saludo.

santiago dijo...

un tema polémico,no por eso deja de ser interesante, sociedad, cultura, todo está por descubrir.
me gustó tu blog.
gracias por dejar tu huella en el mio

ROSA E OLIVIER dijo...

"cada beso bautizado
crea nuevas primaveras
donde nace y donde muere
una Rosa verdadera."...!?...besos.

azpeitia dijo...

La cultura, la costumbre...y un factor genético que se muestra acuciante en el hombre....casi me atrevería a llamarle -polinizador- es un adroceo que trata de polinizar al máximo de gineceos y el gineceo al ser polinizado no admite más intromisiones....es muy complicado...me extendería pero sería demasiado largo....un beso de azpeitia